Una vez colocadas las vigas de madera del forjado, se procede a colocar un plástico para que estas no se ensuciaran y encima de este ya se coloca el nervometal.

Tras esto se pasan los tubos de electricidad seguidos de unos tornillos que hacen de conectores, dejandolos salir en distintas direcciones para que se agarre el hormigón a la viga. Tras esto se coloca el mallazo y se termina con el vertido del hormigón, el cual es muy denso al tener que colocarlo encima del nervometal.

Una vez colocadas las vigas de madera del forjado, se procede a colocar un plástico para que estas no se ensuciaran y encima de este ya se coloca el nervometal.

Tras esto se pasan los tubos de electricidad seguidos de unos tornillos que hacen de conectores, dejandolos salir en distintas direcciones para que se agarre el hormigón a la viga. Tras esto se coloca el mallazo y se termina con el vertido del hormigón, el cual es muy denso al tener que colocarlo encima del nervometal.