Nos encontramos ante un edificio antiguo, este mismo por su antigüedad requirió de una valoración para conocer su valor arquitectónico. El estado de la vivienda era deplorable, pero con muestras de intentar conservar la edificación para evitar su derrumbe.

Tras la valoración concretó que debían permanecer las fachadas por su importancia, con estos datos se procede al derribo del interior de la vivienda dejando las fachadas intactas para su posterior uso y restauración.

Nos encontramos ante un edificio antiguo, este mismo por su antigüedad requirió de una valoración para conocer su valor arquitectónico. El estado de la vivienda era deplorable, pero con muestras de intentar conservar la edificación para evitar su derrumbe.

Tras la valoración concretó que debían permanecer las fachadas por su importancia, con estos datos se procede al derribo del interior de la vivienda dejando las fachadas intactas para su posterior uso y restauración.