Como vimos en el post anterior, una vez desencofrados los pilares procedemos a colocar los tableros que van a ofrecer el sustento de la estructura de este forjado. Debemos tener en cuenta que algunas vigas son de cuelgue por lo que habrá que medir las alturas para ajustar dichas dimensiones.

Con ayuda de una grúa subimos el material necesario para su realización: viguetas y bovedillas de hormigón, y el hierro que viene montado de fábrica para la formación de vigas, zunchos y el mallazo.

Una vez dispuestos todos los elementos que componen el forjado se procede a su hormigonado (con su respectivo vibrado), y su posterior alisado con llana para crear una superficie lo más uniforme posible.

Como vimos en el post anterior, una vez desencofrados los pilares procedemos a colocar los tableros que van a ofrecer el sustento de la estructura de este forjado. Debemos tener en cuenta que algunas vigas son de cuelgue por lo que habrá que medir las alturas para ajustar dichas dimensiones.

Con ayuda de una grúa subimos el material necesario para su realización: viguetas y bovedillas de hormigón, y el hierro que viene montado de fábrica para la formación de vigas, zunchos y el mallazo.

Una vez dispuestos todos los elementos que componen el forjado se procede a su hormigonado (con su respectivo vibrado), y su posterior alisado con llana para crear una superficie lo más uniforme posible.